Una integración sólida no consiste simplemente en enviar un JSON. Hay que comprender las reglas del ERP, las obligaciones del sistema externo y cómo recuperar las operaciones que fallen.
1. Define el proceso antes del conector
Identifica el documento de origen, el evento de disparo y el resultado esperado. Distingue entre los identificadores internos y los números visibles de los documentos. Define quién puede reintentar o corregir una operación.
2. Elige mecanismos compatibles
Revisa las interfaces admitidas por la instalación de SAP Business One, su versión y sus componentes. Evalúa SDK, servicios disponibles y restricciones de seguridad. Evita asumir que escribir directamente en tablas equivale a utilizar una integración soportada.
3. Diseña el intercambio de datos
Establece el mapa de campos, formatos de fecha, monedas, cantidades, identificadores y criterios de obligatoriedad. El sistema externo puede necesitar tokens temporales, autenticación y límites de petición.
4. Prevé errores y duplicados
Añade registros técnicos, estados de ejecución, reintentos controlados y claves de idempotencia cuando sea posible. Separa errores recuperables, datos inválidos y operaciones que requieren intervención.
5. Valida el proceso completo
Prueba altas, modificaciones, errores de conexión, caducidad del token y casos límite. Documenta el circuito de soporte y la recuperación de envíos pendientes.
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